sábado, 8 de marzo de 2008

La cobardía

Ayer tuvo lugar otro episodio más de la triste cobardía de unos hijos de puta que se creen con derecho a quitar la vida de otra persona por el mero hecho de pensar diferente. Esta vez, Isaías Carrasco fue la víctima, aunque no la única, y es que ver cómo matan a tu padre o a tu marido es algo difícil de olvidar y curar.

La hija del edil socialista no ha podido hacer mejores declaraciones con una valentía y una personalidad que me han dejado al borde del llanto. Ha declarado que los asesinos de su padre eran unos cobares, que no tenían cojones, algo que refleja el sentimiento que tengo yo ahora, y es que han ido a asesinar a un cobrador de autopista que vivía en Mondragón e iba sin escolta, algo que da buena cuenta de lo verdaderamente sucios que son.

Me ha gustado la reacción de los políticos, por una vez vamos a reconocer sus aciertos, y es que la cruel matanza de ayer merece el máximo respeto.

No me apetece escribir más, tan sólo desear una muerte lenta, dolorosa y cuanto antes mejor del asesino que mató a este buen hombre. A él y a muchos presos etarras que no merecen sino lo que ellos han aportado a la sociedad, sangre y dolor.

No hay comentarios: